PREGUNTAS Y RESPUESTAS

 DEL GREENKEEPER

EL JUGADOR Y EL MANTENIMIENTO

 

Pregunta: ¿No habría forma de que los trabajadores del campo realizaran las tareas de mantenimiento a otras horas distintas de las que están los jugadores? Así los jugadores se verían libres de los inconvenientes que supone la presencia de máquinas en el recorrido.

Respuesta: Por desgracia, resulta muy difícil evitar que coincidan en el campo jugadores y operarios, con las consiguientes molestias para los primeros y riesgos para los segundos. Mantener un campo como Leon Club de Golf en buenas condiciones de juego implica tener en el recorrido un mínimo de 8 trabajadores durante una media de 7 horas diarias.

Por tanto, los jugadores deben asumir que para poder encontrarse el recorrido en buenas condiciones de juego, es inevitable la presencia habitual de los operarios con sus máquinas, y así como estos deben tratar de minimizar las molestias ocasionadas al juego, del mismo modo los jugadores han de intentar facilitar el trabajo -no siempre grato- de los trabajadores del campo.

 

PINCHADO DE CALLES

Pregunta: ¿Qué trabajos se realizan en las calles del recorrido fuera de temporada?

Respuesta: Una vez que terminada la temporada de siegas, ya en otoño tardío o principios de invierno, se efectúan pinchados y recebados de calles, tareas para las cuales es necesario que el tempero del terreno sea el idóneo: ni muy duro ni demasiado blando, y por tanto este tipo de trabajos están muy condicionados por la meteorología. También se corrigen los desniveles producidos en el césped por asentamiento de zanjas de riego y de drenaje.

LOS GREENES

Pregunta: ¿A qué se deben esas manchas claras que se ven en los greenes y que rompen la uniformidad de la superficie?

Respuesta: No se trata de hongos que han atacado el césped, tal y como algunos aseguran. Estas manchas son en realidad otro tipo de hierba formadora de césped, considerada como una de las peores malas hierbas de los campos de golf. Su nombre es poa anual (Poa annua), y coloniza cualquier tipo de césped en cualquier latitud y longitud terrestre. También está presente en los tees, las calles y el rough, pero donde molesta especialmente es en los greenes, no sólo por el mal efecto visual de su color más claro, sino porque esta especie produce sin cesar inflorescencias cargadas de semilla que hacen más lenta y menos uniforme la superficie del green, aparte de conseguir así su constante diseminación.

El problema es que esta hierba se adapta a cualquier tipo de mantenimiento y altura de corte, resultando además muy difícil de erradicar por medios químicos, a pesar de que se investiga constantemente para encontrar productos que permitan controlarla. Casi todos los greenes con más de 20 años de edad están formados de poa casi en su totalidad. ¿Porqué no dejarla entonces? Aunque la poa correctamente gestionada puede ofrecer greenes muy aptos para el juego, su escaso sistema radicular la hace extremadamente sensible a la sequía, además de que es bastante más vulnerable que el agrostis a enfermedades fúngicas. Y en cualquier caso, se trata de una hierba intrusa que debemos intentar controlar para que los greenes sigan siendo de la especie con que se sembraron

Pregunta: ¿Qué finalidad tiene esparcir cada poco tiempo materiales granulados por la superficie de los greenes con las molestas repercusiones que eso tiene en la rodadura de la bola?

Respuesta: Los greenes de Leon Club de Golf están construidos según las normas USGA, lo cual quiere decir que la capa de enraizamiento consta básicamente de arena. Eso hace que se requieran aportes de fertilizantes con una periodicidad aproximadamente mensual, ya que la arena posibilita una buena evacuación del agua, pero también de los elementos nutritivos que el césped necesita. Los fertilizantes que se suelen  emplear en los greenes tienen un tamaño de grano más pequeño que los normales, pero aún así, a pesar de que se realizan riegos adicionales, interfieren en la rodadura de las bolas durante uno o dos días tras la aplicación, hasta su disolución completa. Algunos abonados se realizan mediante fertilizantes líquidos, pero por diversos motivos no todas las aplicaciones pueden hacerse de esta manera. Por tanto, cuando un jugador se encuentra con gránulos en la superficie de los greenes, debe pensar que se trata de una molestia necesaria para que el césped siga manteniendo un buen estado de salud

Pregunta: ¿Qué porcentaje de jugadores repara los piques de su bola en green, tal y como dictan las normas de etiqueta que regulan el comportamiento en el campo?

Respuesta: Es difícil dar una cifra fiable, pero el alto número de piques sin reparar o mal reparados que vemos habitualmente en los greenes, hace pensar que el número de jugadores que no observan esta norma supera al de los que sí lo hacen. Probablemente, la reparación de piques aumenta durante los torneos como consecuencia del  hecho de sentirse "vigilados" por otros jugadores que no pertenecen a su círculo habitual, aunque los hay que ni en esas condiciones cumplen la norma, salvo, claro está, si algún pique se interpone en la trayectoria existente entre su bola y el hoyo.

La reparación correcta de un pique no requiere más de diez segundos y el estado de juego de los greenes mejora notablemente cuando la superficie no está acribillada por pequeños cráteres.

Dos respuestas "clásicas"  de jugadores interpelados en el campo sobre su no observancia de la norma:

1.  ¿Sacapiques? ¿Qué es eso?

2. ¡Ay, se me ha olvidado! Pero normalmente reparo no sólo el mío sino varios más de los que hay alrededor...

Pregunta: ¿Qué motivos hay para estropear tan inoportunamente los greenes dos veces al año?

Respuesta: La especie normalmente empleada en greenes, Agrostis stolonifera, se caracteriza por un crecimiento más acusado en anchura que en altura debido a la presencia de tallos laterales reptantes denominados estolones. Estos estolones provocan con su crecimiento un aumento de la densidad del césped, con su consiguiente acolchamiento y pérdida de la aptitud para el juego, además de otras consecuencias indeseables, como dificultad de entrada hacia el sistema radicular de oxígeno, agua y fertilizantes además de mayor susceptibilidad a las enfermedades.

Resumiendo, podemos citar cinco razones principales para pinchar los greenes:

Aireación

Descompactación

Control del colchón o "thatch"

Mejora de la permeabilidad

Re-nivelación de la superficie mediante la arena 

 

LOS BUNKERS

Pregunta: La arena de los bunkers da la impresión de ser demasiado gruesa, por lo que tarda mucho en compactarse cuando se renueva, haciendo el juego muy dificultoso ¿Por qué no se emplea una arena más fina?

Respuesta: El tipo de arena empleada en los bunkers está fuertemente condicionado por las características climatológicas de la zona donde se ubica cada campo, además de por la propia configuración de los bunkers. Si empleamos arenas muy finas en zonas de alta pluviometría, nos encontraremos con que por un lado, el drenaje de los bunkers se hace inoperante en breve espacio de tiempo por excesiva compactación, fenómeno aún más acelerado si los bunkers tienen  pendientes pronunciadas. Por otro lado, si el campo se halla en una situación expuesta a los vientos, cuando estos soplan fuerte y la arena de los bunkers es fina y está seca,  puede literalmente irse volando hacia otras partes como calles, antegreenes o greenes.

En Leon Club de Golf  confluyen en mayor o menor medida todas las características mencionadas en el párrafo anterior, razón por la que no tiene sentido tratar de usar en los bunkers una arena demasiado fina. Por tanto, los jugadores deben comprender que esperar un tiempo, para que se compacte lo suficiente como para poder jugar desde ella sin dificultades, es un precio razonable a pagar, ya que la vida útil de esa arena y la jugabilidad de los bunkers van a ser bastante más prolongadas que si se utilizaran granulometrías más finas.

Pregunta: ¿Por qué aparecen a menudo charcos en los bunkers tras las lluvias o incluso después de un riego, cuando se supone que la arena es un material drenante y que cada bunker dispone de su tubería de evacuación de agua?

Respuesta: La arena es, ciertamente, un material permeable, pero cuando se contamina con la arcilla subyacente se convierte en tierra arenosa, deja de ser permeable y propicia la formación de charcos. Esa contaminación se va produciendo con el tiempo por distintos factores como el rastrillado mecánico o las lluvias fuertes que causan escorrentías, siendo este último factor muy acusado en los bunkers que presentan fuertes pendientes. Es fácil de detectar por el color cada vez más oscuro que adquiere la arena, en contraste con su blancura de origen. Por otro lado, los tubos de drenaje encargados de evacuar el agua del bunker al exterior también se van ensuciando con el tiempo, siendo habitual que terminen completamente obstruidos.

Ante este progresivo deterioro, existen dos soluciones: abrir y revisar los drenajes cuando empiezan a funcionar mal y sustituir la arena al cabo de 4-5 años. El problema es que ambas soluciones requieren importante cantidad de mano de obra y no siempre se puede destinar a ello por existir otras prioridades. Además, la arena silícea empleada en los bunkers  es de alta calidad y por tanto tiene un elevado coste de adquisición, por lo que su renovación se va acometiendo por fases año a año. impresora

 

 

EL RIEGO

Pregunta: ¿Porqué hay veces en que se ven funcionar aspersores del campo tras caer lluvias o incluso durante días de lluvia débil?

Respuesta: Hay trabajos de mantenimiento que requieren la puesta en marcha del sistema de riego independientemente del estado hídrico del suelo. Uno de los típicos suele ser el abonado de greenes o tees, tras del cual es necesario efectuar un riego de corta duración para conseguir una primera disolución de los gránulos de fertilizante.

Otro de estos trabajos, habitual es la reparación y ajuste de aspersores.

Además de lo anterior, conviene saber que el sistema de riego del campo está gestionado por un programa informático bastante complejo.

LA FAUNA

Pregunta: ¿Qué debo hacer si me encuentro en el campo algún tipo de reptil?

Respuesta: Dejarlo tranquilo. En Leon Club de Golf hay   especies de reptiles autóctonos, todos ellos protegidos por la ley, como es el caso del lagarto ocelado, considerado uno de los reptiles más bellos de Europa. Además de que la mayoría son totalmente inofensivos, a pesar del fiero aspecto que como en este caso a veces presentan, contribuyen a mantener a raya otras especies que suponen una plaga para el césped, tal es el caso de insectos o roedores.  Los únicos reptiles que pueden representar alguna amenaza son las víboras, diferenciables de las culebras por  el diseño en zig-zag de su lomo y sus pupilas verticales. Sin embargo, pese a la eficacia de su veneno, estos animales no son agresivos y por norma general siempre tienden a huir ante la presencia humana, pues de sobra saben que llevan las de perder. Como medida preventiva, es aconsejable durante la estación cálida no buscar bolas a mano entre la vegetación alta del rough, sino ayudándose de un palo de golf, pues se podría dar el caso de que una víbora pudiera sentirse amenazada por el jugador y mordiera para defenderse.

LOS TEES

Pregunta: ¿Para qué sirven esos cofres instalados junto a las barras de salida en los tees?

Respuesta: No se trata de ceniceros ni de papeleras tal y como algunos jugadores parecen pensar. Estos cofres contienen una mezcla de arena, materia orgánica y semilla que debe ser aplicada mediante la paleta dispuesta para ello, en la marca ocasionada por el palo al golpear el césped. Por las características de la variedad usada en nuestros tees (Agrostis), no sirve de nada reponer la chuleta que se ha arrancado, tal como se hace en las calles, ya que se secará con seguridad. La única manera de arreglar el desperfecto es mediante la mezcla de los tiestos, que como una regla más de cortesía debería ser utilizada por cada jugador en las marcas por él realizadas. Al ser más bien bajo el porcentaje de jugadores que cumplen esa norma, es necesario destinar cada semana un operario para que lo haga por todas las salidas del recorrido, invirtiendo en esa tarea entre una y dos jornadas de trabajo.